Naturaleza viva

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Aprovechando que hace dos semanas entramos en primavera, desde el Blog de la Creatividad os proponemos una actividad para reflexionar sobre los cambios de estación con los más peques. Estos son los objetivos que nos proponemos:

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- Entender la naturaleza como un organismo vivo y dinámico
- Conocer cómo nos afectan los cambios de estaciones en nuestra vida diaria.
- Potenciar la comunicación no verbal a través de los gestos y la mímica.

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Materiales:

- 4 Cartulinas grandes.

- Un trozo de papel de embalar lo suficientemente grande como para enganchar, después, las cartulinas. Lo podemos colgar en la pared.

- Dibujos o recortes de revistas con imágenes que nos den algún tipo de información sobre las estaciones. Estas pueden estar relacionadas con la ropa, el paisaje, la alimentación o la vida animal.

- Cola blanca.

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Lo primero que haremos es preparar las cuatro cartulinas para cada una de las estaciones. Se trata de elaborar un puzzle sencillo con las imágenes que hayamos seleccionado para cada una de ellas. Este podría ser un ejemplo para la de primavera.

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Recortamos las piezas y las mezclamos.

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Ya en clase, les preguntamos a l@s niñ@s qué saben sobre las estaciones del año, en qué estación estamos ahora y si reconocen algunas diferencias respecto a la estación en la que estábamos hace apenas unos meses.  Podemos ir anotando las respuestas en la pizarra.

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Luego repartimos las piezas del puzzle; una para cada alumn@ y les pedimos que no se la enseñen a nadie.  Otra de las condiciones del juego será que a partir de este momento no pueden decir ni una sola palabra. Todo lo que quieran decir, lo tendrán que hacer a través de los gestos.  A continuación les explicamos la mecánica de la actividad. Os he repartido una pieza de un puzzle a cada uno. En total hay 4 puzzles, uno para cada estación del año, que tendréis que montar. Para encontrar el resto de piezas tenéis que adivinar qué imágenes tienen vuestros compañeros pero no podéis decir nada con palabras, así que lo haremos todo con mímica. Podéis intentar representar la imagen que tenéis en vuestra pieza, o bien la estación del año que pensáis que representa. A la vez, prestar atención a los gestos que hacen vuestros compañeros y cuando encontréis a alguien que os parezca que tiene la misma estación que vosotros, os cogéis de la mano y seguís buscando las demás piezas. Pararemos cuando hayan 4 grupos y todos estemos en uno u otro.

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Una vez estén los 4 grupos montados, les pedimos que muestren sus piezas del puzzle y que intenten montarlo. Es probable que no todos cuadren y que en algunos hayan piezas de más o de menos. Las fichas que no encajen tendrán entonces que empezar a buscar a su grupo. El resto de la clase puede colaborar en esto, pero recordad, solo a través de gestos.

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Una vez tengamos los cuatro puzzles montados, los enganchamos en el papel de embalar para que toda la clase pueda verlos y las presentamos una a una lanzando una serie de preguntas. Siguiendo con el ejemplo de la primavera podemos preguntar:

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- ¿Qué pasa en primavera? ¿Nos vestimos igual que en invierno? ¿Cómo son las plantas y los árboles en primavera? ¿qué insectos o animales vemos en primavera? ¿Cambian también los alimentos que consumimos? … 

Una vez presentadas las cuatro estaciones podemos reflexionar sobre los diferentes cambios que hemos visto en cada una de ellas y preguntarles si conocen otros cambios. Todas estas respuestas las podemos anotar nuevamente en la pizarra, a continuación de las respuestas dadas anteriormente.