Cuando 1+1 es igual a 3

-

A menudo reflexionamos sobre la importancia de fomentar la cooperación y el trabajo colectivo en las aulas, especialmente en estos últimos tiempos en los que parece que valores como el individualismo y la competencia están al orden del día. Según el diccionario de la RAE, ‘Cooperar’ es obrar juntamente con otro u otros para un mismo fin. Pero cooperar también significa otras muchas cosas como abrir una vía para establecer vínculos sociales de apoyo y confianza e incluso crear sinergias en las que el resultado de nuestras acciones será mucho mayor que la suma de las partes.

-

Esta semana os proponemos una actividad para trabajar estos valores, y que hemos titulado la casa de Alen. Los materiales que vamos a necesitar son:

- Un trozo de papel de embalar grande en el que habremos dibujado previamente una casa sencilla (sólo las paredes y el tejado)

- Rotuladores de colores.

- Papeles y restos de manualidades anteriores.

- Tarjetas, en cada una de las cuales escribiremos el nombre de una cualidad o de una habilidad, por ejemplo: fuerte, rápido, ligero,…  cuanto más variadas sean entre sí, mejor. Haremos tantas tarjetas como alumn@s haya en el grupo.

- Cola blanca y pegamento universal.

-
Nos ponemos en círculo alrededor del dibujo de la casa, con todos los materiales que vayamos a utilizar repartidos por el espacio, y les contamos la siguiente historia: Alen es una niña de 10 años. Hace poco, la casa donde vive con su familia quedó bastante destrozada a causa de unas lluvias muy fuertes. Se rompió el tejado, el agua entró en la casa y todo se echó a perder. Alen nos ha pedido ayuda para reconstruir y arreglar su casa ¿creéis que podemos hacerlo?

-

Repartimos una tarjeta a cada un@ y seguimos explicando. Cada uno de vosotros tiene una cualidad o habilidad diferente a las de sus compañeros. No hay habilidades mejores o peores, todas son igual de buenas, pero diferentes. Lo importante es saber usar vuestra habilidad. Voy a haceros una pregunta pero quiero que no la contestéis todavía, sólo que la penséis: a partir de mi habilidad, ¿qué puedo hacer yo para Alen y su casa?. Les daremos un ejemplo o dos como “yo soy fuerte así que puedo transportar materiales para reconstruir la casa” … o “yo soy ligero, así que puedo subirme al tejado para repararlo”. Una vez lo hayan pensado todos, cada uno de los participantes -por turnos- comunica su idea al resto de la clase. Tras cada una de las aportaciones preguntamos si alguien más había pensado hacer lo mismo. En caso afirmativo, preguntamos por qué lo habían pensado, y les pedimos que se pongan juntos. En caso contrario, seguimos con el siguiente.

-

Una vez tod@s hayan expuesto sus ideas y propuestas, nos ponemos manos a la obra. Con los papeles y recortes, cada participante o grupo de participantes, irá decorando o “ilustrando” su acción-aportación al dibujo de la casa. Cuando nuestra casa esté lista, nos volvemos a sentar alrededor y tratamos de recoger algunas reflexiones: ¿qué hemos hecho hoy? ¿cómo lo hemos hecho? ¿podríamos haber hecho lo mismo cada uno de nosotros por nuestra cuenta? ¿qué habría pasado si todos tuviéramos la misma habilidad?

-

Como siempre, os invitamos a probar la actividad y nos hagáis llegar vuestra experiencia.